Campus Santiago


Patricio Winckler es ingeniero civil y, tras realizar maestrías en la Universidad de Wolverhampton (Reino Unido) y en el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas de España, se doctoró en Ingeniería Civil en la prestigiosa Universidad de Cornell (en el estado de Nueva York, Estados Unidos). Mauricio Reyes también es ingeniero civil, realizó un magíster en Ingeniería Estructural y Geotecnia en la Pontificia Universidad Católica y más recientemente otro en Gestión de Desastres por Tsunamis en el Instituto Nacional de Graduados para Estudios de Políticas de Tokio. También es coordinador de investigación de Civil Oceánica de la UV. Y fue sobre sus experiencias en Estados Unidos y Japón que se juntaron a conversar con los alumnos de la carrera en la capital.
El primero en exponer fue Patricio Winckler, quien, en un ameno relato, detalló su paso por Cornell, describiendo la universidad, sus compañeros, sus profesores, la investigación realizada (“Una nueva teoría de mezcla de contaminantes en la zona costera”), la visita a distintos seminarios dentro y fuera de Estados Unidos, la tesis doctoral (“Una nueva teoría de ondas largas en fiordos, canales y ríos”), los hallazgos logrados durante la investigación y los desafíos futuros en su carrera, la experiencia con la fundación “Make it Right” en Nueva Orleans (con los afectados por el huracán Katrina) y todas las actividades paralelas a lo académico, en las que pudo desarrollar sus inquietudes artísticas y culturales de todo tipo y relacionarse con personas de distintas disciplinas y nacionalidades. También contó de su experiencia familiar (durante todo su doctorado estuvo con su esposa y sus hijos) y la visita que les hizo Michelle Bachelet (quien por entonces estaba a cargo de ONU Mujer).
A continuación, Mauricio Reyes narró, también en un estilo coloquial, su paso por Japón. Comenzó recordando sus primeros pasos en el mundo y cómo poco a poco se fue gestando la alianza entre organizaciones y universidades niponas y la UV, lo que unido a la fascinación que desde pequeño sintió por Japón ayudó a concretar su paso por ese país. El profesor Reyes contó que hasta el tsunami del 2010 en Chile él no era un experto en la materia, pero que poco a poco fue –muchas veces en conjunto con Winckler- adentrándose en el tema, a partir de un viaje a la isla Juan Fernández para hacer mediciones, las que luego les fueron solicitadas por la Universidad de Kyoto, con lo que nació la relación que permitió que esa misma institución, junto a la JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón), Ingeniería Civil Oceánica de la UV y el estado de Chile a través de la Dirección de Obras Portuarias del MOP, confeccionaran un Plan de Continuidad de Negocios (BCP, por sus iniciales en inglés), que ya fue implementado en el puerto de Iquique y en el que Reyes jugó un papel clave.
En su exposición, el académico también fue más allá de lo netamente relacionado con su investigación y abordó la riqueza cultural del país que visitó. También se refirió a lo estrictas que eran las reglas del convenio que le permitió realizar su post grado y resumió su experiencia en una serie de lecciones que llamó:
1.- Todo viaje es sin retorno.
2.- Ganbatte Kudasai (algo así como “da lo mejor de ti”, en japonés).
3.- Humildad y orgullo.
Luego del encuentro con los alumnos, el profesor Winckler destacó que “fue una oportunidad de contar cosas de las que uno no habla cuando está haciendo clases y sirven para que los estudiantes lo conozcan también a uno en una dimensión distinta. Y a mí me interesa mucho que la gente tenga la inquietud de irse a estudiar al extranjero, porque específicamente en nuestra disciplina las posibilidades de post grado no existen dentro de Chile. Estas son charlas básicamente motivacionales, para abrirles un poco el horizonte a los estudiantes, para que vean que se puedo, porque yo hace quince años estaba en la misma situación que ellos. Y es muy valioso que estas iniciativas vengan de los mismos alumnos, porque son ellos los que organizaron estas charlas y nos invitaron”.
Sobre las posibilidades que le dio el estudiar en el extranjero, comentó que “yo estoy convencido que la formación debe ser integral y multidimensional y eso traté de decir, que uno se va a estudiar y, efectivamente, estudia varias horas al día, pero también establece relaciones con personas en ambientes multiculturales que cuesta encontrar en Chile. Ahora, si no puedes ir a otro país y aun así puedes explotar ciertos elementos de tu personalidad que no están necesariamente relacionados con la parte técnica, es muy bienvenido, hay que tratar de hacerlo. Pero yo soy partidario de la movilidad, que si tú haces el pregrado en una institución, que hagas el post grado en otra. Me gusta ese modelo, porque te permite ir conociendo diferentes visiones. Si esa otra institución está en el extranjero, tiene además un componente de cambio multicultural donde también debes desarrollar otros valores, como la tolerancia, por ejemplo, que usualmente se promueven cuando estás en esos entornos. El caso de Estados Unidos es así, que si tú sales de una universidad y quieres seguir una carrera académica, te van a mandar a otra institución y eventualmente vas a volver a la de origen. En Chile el ambiente es un poco cerrado en la academia, porque las universidades van contratando a sus propios ex alumnos, lo cual permite definir una cierta identidad, pero no expande las líneas de investigación, porque generalmente te limitas a replicar lo que hacen tus mentores. A mí me gustaría un modelo más abierto. Yo por ejemplo, estudié en la Universidad Federico Santa María y, luego de dar un par de vueltas, estoy en la de Valparaíso, porque me siento en un ambiente distinto y siento que puedo hacer una contribución”.
Tal como señaló Patricio Winckler, el encuentro fue parte de una serie de conferencias que organiza Sebastián Barrera, alumno de Ingeniería Civil Oceánica en el Campus Santiago.

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